PREMIO BELLAS ARTES DE NOVELA



PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO

ESCRITOR EMERGENTE DEL AÑO: LA TEMPESTAD


La lees en tres horas:
Hora 1: muerte, duelo y exilio.
Hora 2: futbol, comunidad y belleza torcida.
Hora 3: violencia, espectáculo y derrumbe.
La degeneración narrativa de Seis dardos fascina a la prensa

¿De qué trata la novela Seis dardos?
Lucas viaja con seis dardos a Nepantla para enterrar a su gata. Y tal vez también enterrarse con ella.
Pero su destino se tuerce hacia la esperanza: se convierte en entrenador de La Santa Realidad F.C., el primer equipo performático en la historia del futbol.
Para meterle gol a la Santa Realidad, el rival debe bloquear a la Asfixia, superar a la Amargura, inmovilizar al Derrumbe, ser más hábil que el Insomnio, salir ileso de la Rabia, confundir a la Barbarie, driblar al Olvido, correr más rápido que la Parálisis, deshacerse de la Intolerancia y vencer a la Indecisión.
Por un momento, el futbol parece una especie de salvación… hasta que se le filtró el horror.

Durante su primera semana de lanzamiento, Seis dardos encabezó el ranking de los más vendidos en la categoría Fútbol dentro de eBooks Kindle en Amazon México.
Por encima de Messi, Guardiola, Cristiano Ronaldo y Luis Enrique.
Lectores que no salieron ilesos… y aun así te dicen: “te va a incomodar, pero no la vas a poder soltar".
Seis dardos: preguntas frecuentes
JAZZÍSTICA
ERÓTICA
DOLOROSA

Novela Seis dardos: en palabras del autor
“Hugo, ¿qué haces con seis dardos y una vagina de silicona?”.
Escribirles un mundo para que se relacionen, salvaje y teatral.
En medio, se me filtra el primer equipo performático en la historia del futbol.
Y fue verdad: la Santa Realidad existió.
Jugué en ella dos temporadas fut 7 en Villa Olímpica.
Se convirtió en la obsesión de mis noches.
La peor parte comenzó cuando, mientras jugaba, mis decisiones dejaron de priorizar el gol para servir a la articulación performática.
Recuerdo el momento exacto en que fui devorado por mi propio miedo. La Intolerancia despejó un centro de cabeza a la banda, donde Deuda desbordó hasta línea de fondo y, ante la salida del portero, la retrasó rasa, a mi entrada al área, de frente, para empujarla solo al segundo poste con parte interna.
Pero algo en la transición me irritó. Intolerancia-Deuda-Vicio era una progresión artística incompleta. La había imaginado de cinco. Por lo tanto, requería la intervención de la Barbarie y la Asfixia.
Así que el balón me terminó pasando entre las piernas mientras en mi cabeza resolvía la parte poética.
Y aquí está, mi nueva novela:
Seis dardos, un thriller performático estructurado en torno al jazz.
Crédito imagen Luis González Arena

